La FIFA confirmó que no existe evidencia de que el balón haya tocado un cable de cámara en el primer gol de Inglaterra ante Noruega.
Inglaterra remontó 2-1 sobre Noruega en Miami para avanzar a las semifinales de la Copa del Mundo, en un partido marcado por la polémica en torno al primer gol inglés, anotado por Jude Bellingham. La selección noruega reclamó que el balón había pegado en el cable de una cámara antes de entrar a la portería.
La FIFA rechazó el reclamo tras revisar la información del sensor del Balón Conectado, tecnología que registra el comportamiento del esférico en tiempo real. Según el organismo, antes del gol de Inglaterra, al minuto 45+2, el sensor no mostró ningún pico en el «latido del balón» mientras este se encontraba en el aire.
De acuerdo con la explicación oficial, la ausencia de esa anomalía en los datos del sensor descarta que el balón haya cambiado su trayectoria por contacto con el cable superior, por lo que el gol de Bellingham fue validado sin objeciones adicionales.

