El mandatario estatal vuelve a sus funciones después de comparecer ante la FGR por acusaciones de presunta relación con el crimen organizado, asegurando que no se encontraron pruebas en su contra.
Rubén Rocha Moya retomó este viernes sus funciones como gobernador de Sinaloa luego de permanecer separado del cargo durante 112 días para comparecer ante la Fiscalía General de la República (FGR). El mandatario estatal fue acusado por Estados Unidos de presunta relación con el crimen organizado, acusaciones que motivaron su temporal ausencia del despacho.
A través de su cuenta en la red social X, Rocha Moya aseguró que la FGR no encontró pruebas en su contra durante la investigación que se llevó a cabo. El gobernador enfatizó que tras 112 días de separación del cargo, regresa a sus funciones de manera definitiva, marcando el fin de un proceso legal que generó incertidumbre política en la entidad.
La ausencia del gobernador ocurrió en un contexto de escándalos y señalamientos que han marcado su administración en Sinaloa, estado que enfrenta desafíos significativos relacionados con la seguridad pública. El regreso de Rocha Moya busca reactivar la agenda gubernamental tras varios meses de gestión interrumpida.
Este evento se suma a los diversos desarrollos político-judiciales que han caracterizado al país en las últimas semanas, donde varias figuras públicas han enfrentado procesos legales relacionados con seguridad nacional y presuntos vínculos con organizaciones criminales.

