La Secretaría de Cultura defiende la renta del Castillo de Chapultepec a la FIFA por 1.3 millones de pesos, calificando el evento como un acto de diplomacia cultural.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, salió a defender la decisión de arrendar el Castillo de Chapultepec a la FIFA para una cena de gala durante el Mundial, operación por la que el organismo internacional pagó un millón 300 mil pesos. La funcionaria calificó el evento como «diplomacia cultural» que dio visibilidad a México en el contexto de la Copa del Mundo, y señaló que más de 200 representantes de distintos países del mundo participaron en la velada.
Ante la denuncia penal presentada por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia ante la Fiscalía General de la República, Curiel de Icaza fue categórica: «No procede porque no hay ninguna violación a ninguna ley», argumentó, añadiendo que el director del INAH ya sostuvo reuniones con varios de los denunciantes para explicar la situación. La funcionaria encuadró la operación como el pago de derechos por el uso del espacio en el marco de un evento de diplomacia cultural.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, consultada sobre el tema, señaló que la Fiscalía General de la República realizará la investigación correspondiente, pero que el asunto se resolverá «administrativamente de una manera distinta». La postura del Ejecutivo federal sugiere que el gobierno no considera que la operación constituya una irregularidad, aunque reconoce que las instancias correspondientes deberán pronunciarse al respecto.

