La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el país no envió representantes a la reunión en Estados Unidos porque consideró que era un tema político y no de seguridad.
La presidenta Claudia Sheinbaum justificó la ausencia de México en la cumbre sobre terrorismo de extrema izquierda realizada en Estados Unidos, señalando que el país recibió la invitación pero decidió no asistir por tratarse de un asunto eminentemente político.
«No hubo representantes mexicanos porque era un tema más político que un asunto relacionado con temas de seguridad«, expresó la mandataria federal. La decisión refleja la postura del gobierno mexicano de mantener distancia de iniciativas que considera fuera del marco de seguridad binacional.
La cumbre, organizada por Estados Unidos, incluyó participaciones de funcionarios de otros países que analizaron la amenaza del extremismo de izquierda. Durante el evento, se abordaron temas como el papel de grupos anarquistas, organizaciones tipo Antifa y movimientos progresistas, así como restricciones migratorias relacionadas.
México ha mantenido históricamente una postura cautelosa respecto a involucrarse en iniciativas internacionales que percibe como intromisiones en asuntos políticos internos de otros países, priorizando en su agenda la cooperación en temas de seguridad transnacional y combate al crimen organizado.

