Francisco Martínez compró dos boletos de categoría 1 para el México vs. Ecuador en 20 mil pesos y los vendió en 100 mil, generando una ganancia de 80 mil. Mientras él celebra, otros revendedores pierden dinero al liquidar entradas para partidos menos atractivos hasta en 3 mil 500 pesos.
La racha perfecta de la selección mexicana en la fase de grupos del Mundial 2026 disparó el mercado de reventa de boletos, y Francisco Martínez lo aprovechó al máximo: adquirió dos entradas de categoría 1 para los Dieciseisavos de Final ante Ecuador en 10 mil pesos cada una y las vendió en 50 mil, acumulando una ganancia neta de 80 mil pesos sobre una inversión inicial de 20 mil.
El taxista por aplicación, quien habló con el diario CANCHA, confesó que había rechazado una oferta previa de 35 mil por cada boleto, consciente del riesgo que implicaba apostar por el rendimiento del Tricolor. Reconoció que, visto el resultado, quizás pudo haber pedido hasta 120 mil pesos por el par. El contraste con otros revendedores es notorio: quienes compraron entradas caras para el partido en Los Ángeles —previendo que México quedaría segundo— ahora las liquidan en 3 mil 500 pesos con pérdidas considerables.
Pese a no vivir la experiencia en el estadio, Martínez justificó la decisión por sus deudas y la necesidad de estabilidad económica. «La tranquilidad financiera bien lo vale», afirmó, aunque admitió que el arrepentimiento no es la palabra correcta: simplemente optó por el alivio económico sobre la emoción mundialista.

