Fuerzas estadounidenses atacaron ciudades portuarias iraníes en una ofensiva de cinco horas, mientras Teherán respondió golpeando a países de la región.
Estados Unidos lanzó este martes una nueva ronda de bombardeos contra Irán, en una acción que llevó a Teherán a responder con ataques contra distintos países de la región. Se trata de la reanudación de hostilidades de mayor magnitud desde el alto el fuego pactado en abril, lo que ha puesto en riesgo el frágil protocolo de acuerdo firmado el 17 de junio, aunque el presidente Donald Trump insistió en que un entendimiento entre ambas naciones «sigue siendo posible».
Como consecuencia del clima de tensión bélica, el precio del petróleo se disparó en los mercados internacionales. El barril de crudo Brent subía 4.4%, hasta los 86.95 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ganaba 3.3%, para colocarse en 80.71 dólares, de acuerdo con cifras registradas hacia las 10:40 GMT. Durante una misión de cinco horas, las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares en varias ciudades portuarias del sur de Irán, entre ellas Bushehr y Bandar Abás, según informó el Mando Central de Estados Unidos (Centcom).
«Vamos a golpearlos fuerte esta noche, y vamos a golpearlos fuerte mañana», advirtió Trump un día antes, luego de notificar oficialmente al Congreso sobre la reanudación del conflicto que se desató el pasado 28 de febrero. La agencia iraní Fars reportó que un edificio de una agencia medioambiental en la región de Hormozgán fue blanco de un ataque en el que murió la familia de un guardabosques, mientras la televisión estatal informó de cinco explosiones cerca del estrecho de Ormuz. En total, 28 personas han perdido la vida desde que se reanudaron las hostilidades la semana pasada, de acuerdo con un recuento de la agencia AFP.

