El Madison Square Garden se blindó con vallas y presencia policial ante la boda de Taylor Swift y Travis Kelce, que incluiría un cóctel y una recepción sin confirmación oficial.
La boda de Taylor Swift y Travis Kelce provocó un fuerte operativo de seguridad este jueves en el Madison Square Garden, que fue rodeado con vallas metálicas para impedir el paso peatonal, aunque sin bloquear la circulación vehicular. Elementos de la policía de Nueva York custodiaron la zona, lo que generó tránsito pesado en los alrededores.
Ni la cantante, ni el jugador de los Kansas City Chiefs, ni ninguno de los invitados confirmaron oficialmente el evento, aunque todo indica que el recinto sería sede de un cóctel previo este jueves y de la recepción nupcial el viernes. Debido a que en la parte subterránea del inmueble se ubica la principal estación de trenes de Nueva York, también se colocaron vallas para dirigir el flujo de personas hacia los andenes.
En el lugar se observó la descarga de mobiliario tipo periqueras desde camiones, así como el ingreso controlado de camionetas con vidrios polarizados por la calle 32, bajo vigilancia policial. Turistas y curiosos se acercaron a preguntar por el motivo del operativo, y algunos oficiales confirmaron extraoficialmente que se trataba de la boda de Taylor Swift.

