La icónica editorial independiente suspende actividades por caída de ventas y desaparición de la red de librerías tras la pandemia de COVID-19.
Ediciones Era, uno de los sellos editoriales independientes más importantes de México y referente de la literatura de izquierda, anunció el cierre de sus actividades después de 66 años de operación. La decisión responde al desplome de sus ventas y a la desaparición de buena parte de la red de librerías que existía antes de la pandemia de COVID-19. Según informó la editorial en una carta dirigida a clientes y amigos, suspenderá sus operaciones y cerrará sus cuentas con librerías y puntos de venta.
Fundada en 1960 por Vicente Rojo, Neus Espresate, Tomás Espresate, José Azorín, Pilar Alonso y Carlos Fernández del Leal, la editorial construyó un catálogo de más de 500 títulos que abarcó novela, poesía, cuento, crónica, historia, ciencias sociales y literatura infantil y juvenil. A lo largo de su historia, Ediciones Era publicó a los principales autores de la literatura mexicana, entre ellos Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Carlos Fuentes, Octavio Paz y Juan Rulfo. La empresa explicó que sus ingresos cayeron hasta representar apenas el 25% de lo que eran antes de 2020, mientras que sus obligaciones financieras continuaron creciendo.
Además de su relevancia literaria, Ediciones Era tuvo un papel destacado en la difusión del pensamiento crítico y de izquierda en México y América Latina. Entre sus publicaciones se encuentran obras sobre temas políticos y sociales del país, así como los cinco tomos de EZLN: Documentos y comunicados y 55 números de la revista Cuadernos Políticos. El cierre provocó reacciones entre escritores, poetas y académicos, quienes calificaron la decisión como una pérdida significativa para la vida intelectual y editorial de México.
El cierre de Ediciones Era pone de relieve las dificultades económicas que enfrenta la edición independiente en México y el impacto que los cambios en la red de distribución y venta de libros han tenido sobre el sector. Autores como David Toscana señalaron que la editorial mantenía un modelo de negocio basado en conservar su catálogo durante años, una práctica que ya no coincide con las dinámicas actuales de las librerías. Con esta decisión, desaparece una institución vinculada estrechamente con la literatura, el pensamiento crítico y la izquierda mexicana de las últimas seis décadas.

