Colectivos denuncian que la desaparición y el reclutamiento forzado continuaron mientras el país celebraba a la Selección.
Mientras la atención nacional se concentraba en los partidos del Mundial, México registró 514 nuevos casos de personas desaparecidas, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. En Jalisco, una de las sedes mundialistas, la fiesta por el triunfo del Tri el 30 de junio se vivió horas después de que tres menores de edad desaparecieran, presuntamente víctimas de reclutamiento forzado.
Para los colectivos de búsqueda del País, la problemática no se detuvo mientras los aficionados tomaban las calles para celebrar. En una protesta reciente en la Glorieta del Ahuehuete, en la Ciudad de México, una rastreadora expuso las cifras recabadas en tres semanas, horas antes del partido en el que la Selección, dirigida por Javier Aguirre, cayó ante Inglaterra. «Recibimos la noticia de la desaparición de tres jóvenes entre 14 y 15 años, en Guadalajara, el 30 de junio, en plena luz del día, en las calles abarrotadas de gente festejando», relató la activista.
Isabel Cruz Bernal, vocera del colectivo sinaloense Sabuesos Guerreras, cuestionó que la cifra oficial refleje la magnitud real del problema, al señalar que muchas personas no denuncian por miedo o desplazamiento. Héctor Flores, del Colectivo Luz de Esperanza en Jalisco, lamentó la falta de una estrategia clara contra la desaparición y el reclutamiento forzado, este último aún sin tipificar como delito pese a cuatro iniciativas pendientes en el Congreso. La crisis también alcanzó a la población migrante, con desapariciones registradas de personas de origen guatemalteco, venezolano, hondureño y colombiano.

