Las selecciones de Lionel Scaloni y Luis de la Fuente disputan este domingo la primera final mundialista entre ambos países, con Messi en busca de su cuarta estrella
La Copa Mundial de la FIFA 2026 llega a su desenlace este domingo con una final inédita en la historia del torneo: Argentina contra España. El encuentro se disputará desde las 16 horas (hora argentina) en el New York/New Jersey Stadium, más conocido como MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey. Será la primera final mundialista entre ambas selecciones y Lionel Messi disputará su tercera final de una Copa del Mundo. El árbitro esloveno Slavko Vincic, con más de 500 partidos en su carrera profesional, será el encargado de dirigir el duelo decisivo.
Argentina, vigente campeona del mundo, y España, campeona de la Eurocopa 2024, definirán al nuevo campeón del torneo más importante del fútbol, en un cruce que reúne a los dos combinados de mejor rendimiento en la recta final del certamen. El camino de la Albiceleste hasta la final incluyó triunfos sobre Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra en semifinales, mientras que España superó a Austria, Portugal, Bélgica y Francia en las instancias previas. Ambos equipos llegan a MetLife Stadium sin derrotas en el torneo, con Scaloni buscando repetir la consagración de Catar 2022 y De la Fuente intentando sumar la primera corona mundialista de su carrera como seleccionador.
Más allá de lo estrictamente futbolístico, la final tendrá novedades organizativas: por primera vez en la historia de los mundiales habrá un show musical durante el entretiempo, y el descanso se extenderá hasta unos 30 minutos para dar lugar al espectáculo. El partido cerrará el primer Mundial organizado conjuntamente por tres países —Estados Unidos, México y Canadá— y pondrá fin a un torneo de 104 encuentros disputados en 16 sedes distintas. Con Messi como capitán y símbolo de una generación dorada, y con España exhibiendo un fútbol dinámico durante toda la competencia, el MetLife Stadium será esta noche escenario de la coronación del campeón número 23 en la historia de la Copa del Mundo.

