InicioArgonautaAgenda 2027, Nuevo León: La sed del campo frente al espejismo de...

Agenda 2027, Nuevo León: La sed del campo frente al espejismo de la gran ciudad

Fecha:

Notas relacionadas

¿Temen o quieren al Verde?

Por: Clemente Zapata M.   La presidenta de México, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO,...

Vecinos de Nezahualcóyotl bloquean palacio municipal por falta de agua

Vecinos de Nezahualcóyotl bloquean palacio municipal exigiendo solución a desabasto de agua. Afecta circulación y Mexibús línea 3.

ALZAN EXPORTACIÓN MAQUILADORAS

Investigación Especial: Alberto González Káram México registra 3 millones 189...

Rocha Moya regresa como gobernador de Sinaloa tras tres meses separado

Rubén Rocha Moya retoma funciones como gobernador de Sinaloa tras 112 días separado por investigación de FGR. Asegura no hay pruebas en su contra.

¿Qué pasó con la visa de Andrés?

Hasta hoy no se ha dado una razón oficial...

Por: Argonauta

Entre la sequía crítica y el desvío de atención, el sector agropecuario agoniza mientras la política estatal mira exclusivamente hacia el asfalto.

El contraste más lacerante de Nuevo León no se mide en kilómetros, sino en la distribución de la supervivencia. Mientras la zona metropolitana de Monterrey recibe operativos de emergencia y pipas para mitigar la escasez hídrica puntual, el campo neolonés se desmorona en un silencio árido que ya no puede ser ignorado. En municipios como Lampazos, Doctor Coss y Galeana, la realidad es de una crudeza absoluta: no hay agua suficiente para los sembradíos ni forraje para el ganado, dejando a miles de familias rurales contemplando cómo el patrimonio de generaciones se convierte en polvo bajo un sol inclemente que parece no distinguir entre prioridades políticas y necesidades humanas básicas.

Las cifras de este 2026 son el testimonio de un desastre anunciado que ha sido eclipsado por la narrativa urbana: el 47% de los municipios del estado padece sequía de moderada a severa, resultando en la pérdida masiva de cultivos de maíz y frijol, así como en una mortandad de ganado que vacía los establos y los bolsillos de los productores. Existe una percepción generalizada y dolorosa de que el gobierno estatal ha preferido invertir en la estética de las grandes obras de infraestructura y en la proyección de una imagen internacional sofisticada, sacrificando la seguridad alimentaria y la estabilidad del sector primario. Para el campesino, el discurso de modernidad suena a hueco cuando los abrevaderos están secos y la ayuda oficial parece detenerse justo donde termina el concreto de la ciudad.

De cara a la elección de 2027, este abandono sistemático del sector rural representa una falla geológica en la estructura de apoyo del oficialismo. El voto del campo, históricamente relegado pero profundamente simbólico, podría convertirse en el fiel de la balanza si los candidatos logran canalizar el resentimiento de quienes se sienten ciudadanos de segunda clase. En un estado que presume liderazgo industrial y tecnológico, permitir que su propia tierra muera de sed es una contradicción ética y política que el electorado rural cobrará en las urnas; el veredicto de 2027 recordará que un estado no puede prosperar con rascacielos si sus raíces han sido dejadas a su suerte.

Lo más reciente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí