InicioEconomíaCaravana con sombrero ajeno

Caravana con sombrero ajeno

Fecha:

Notas relacionadas

¿Temen o quieren al Verde?

Por: Clemente Zapata M.   La presidenta de México, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO,...

Vecinos de Nezahualcóyotl bloquean palacio municipal por falta de agua

Vecinos de Nezahualcóyotl bloquean palacio municipal exigiendo solución a desabasto de agua. Afecta circulación y Mexibús línea 3.

ALZAN EXPORTACIÓN MAQUILADORAS

Investigación Especial: Alberto González Káram México registra 3 millones 189...

Rocha Moya regresa como gobernador de Sinaloa tras tres meses separado

Rubén Rocha Moya retoma funciones como gobernador de Sinaloa tras 112 días separado por investigación de FGR. Asegura no hay pruebas en su contra.

¿Qué pasó con la visa de Andrés?

Hasta hoy no se ha dado una razón oficial...

Por: Argonauta

El fin de la simulación filantrópica como estrategia de evasión fiscal.

La reciente revocación de la autorización para recibir donativos deducibles a más de 100 asociaciones civiles responde a un endurecimiento necesario en la vigilancia del gasto social. Durante años, el régimen de donatarias fue vulnerado por esquemas donde empresas creaban sus propias fundaciones para triangular recursos, permitiéndoles deducir hasta el 7% de su utilidad fiscal mientras el dinero retornaba a la corporación mediante servicios ficticios. El SAT, al aplicar la ley vigente para 2026, simplemente está cerrando la brecha a quienes han utilizado la caridad como una fachada para la optimización agresiva de impuestos.

La legalidad es tajante: una donataria pierde su estatus si sus gastos de administración superan el 5% de los ingresos obtenidos. Las auditorías actuales han revelado que muchas de estas asociaciones operaban con estructuras de costos infladas, destinando donativos a sueldos exorbitantes o gastos personales de sus directivos en lugar de cumplir con su objeto social. Al no acreditar el destino real del dinero, estas entidades incurren en una falta grave que, según el Artículo 82 de la Ley del ISR, obliga a la autoridad a retirar el beneficio fiscal para proteger la integridad del sistema tributario.

Otro factor determinante en estas bajas es la falta de transparencia en los informes obligatorios que deben presentarse anualmente. Muchas de las asociaciones del listado fallaron en transparentar el uso de sus fondos o no informaron sobre cambios en su estructura de gobierno y domicilio, requisitos indispensables para asegurar que el patrimonio no se desvíe a fines lucrativos. La ley no permite la ambigüedad; cuando una organización deja de reportar con precisión, el Estado asume —por disposición legal— que el beneficio fiscal está siendo mal utilizado, procediendo a la cancelación inmediata de la autorización.

Finalmente, este proceso de depuración busca profesionalizar el sector y garantizar que la deducibilidad sea un premio a la labor social auténtica, no un atajo contable para las empresas. Al exigir que las donatarias liquiden su patrimonio o lo trasladen a otras organizaciones certificadas tras perder el registro, la ley asegura que los recursos con fines sociales no se pierdan en el bolsillo de particulares. En 2026, el mensaje del fisco es claro: el cumplimiento de las obligaciones fiscales no es opcional y la filantropía debe ser capaz de resistir el escrutinio técnico más riguroso.

Lo más reciente

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí