El mandatario aseguró que busca impedir que la oposición «atrape» al Gobierno, en medio de críticas de analistas y opositores.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó que en el país «no volverá a haber elecciones», con el argumento de evitar que la oposición recupere el control del Gobierno. La declaración se dio un año antes de que finalice su actual mandato, el cual comparte con su esposa, la copresidenta Rosario Murillo, y con quien ha ido consolidando cada vez más poder.
Ortega, quien asumió su cuarto mandato consecutivo en enero de 2022 tras ganar los comicios de noviembre de 2021 en medio de sanciones internacionales, realizó estas declaraciones durante un acto por el 47 aniversario de la revolución sandinista en Managua. El también exguerrillero, que ayudó a derrocar a la dictadura de la familia Somoza en los años setenta, es el mandatario con más años en el poder en el continente americano.
Analistas como Tiziano Breda, de la organización ACLED, señalaron que esta postura confirma la transición del país hacia una dictadura de corte familiar, mientras que el opositor Félix Maradiaga, exiliado en Estados Unidos, calificó las palabras de Ortega como una confesión de temor más que una muestra de fortaleza política. Nicaragua atraviesa una crisis política desde 2018, cuando la represión a protestas antigubernamentales dejó más de 300 muertos.

